14 dic. 2012

LAVANDERAS

Autor: JJRME - Terly


Fotografía de Tomás Martín Gil

LAVANDERAS
.Homenaje a las de Cáceres,
¡aquellas sacrificadas mujeres trabajadoras!

.
Espada matutina blande el frío,
la luna ya traspuso el horizonte,
el sol asoma ya detrás del monte,
caminan ateridas hacia el río.
.
En los cestos de mimbre, ropa sucia
que ha mandado lavar el "señorito"
misterioso y silente escapa un grito
que en la prisión del alma les acucia
.
Con el agua mojando sus rodillas
enjabonan y amasan los ropajes
que limpios tenderán sobre la hierba.
.
Una gélida brisa en sus mejillas,
que congela la luz y los paisajes,
acompaña en la vuelta más acerba.
.
JJRME (Terly)

8 comentarios:

carmen jiménez dijo...

Terly! ¡Qué maravilloso poema como homenaje a esas lavanderas! Va mucho más allá del río y del frío. Una maravillosa composición. ¡Me encantó! Hubo un tiempo...que aún era más duro, si cabe, ser mujer.
Un abrazo.

Terly dijo...

Carmen Jiménez:.
Durísimo, Carmen, las que yo recuerdo de mi niñez Vivían en Malpartida, hacían todos los días 12 kms, andando para llegar a Cáceres a recoger la ropa sucia, se la llevaban al río de Malpartida para lavarla y al día siguente la traían limpia y seca, todo esto con temperaturas por debajo de cero grados muchas veces y con el paisaje cubierto de hielo.
Si la vida entonces era dura para todos, para estas mujeres, más.
Un abrazo.

Militos dijo...

Muy bonito y merecido homenaje, Terly, si que eran meritorias,
Y después de leer tu comentario a Carmen todavía me asombro más,

Un beso, Terly.
Me gustó mucho el poema de tu madre que dejaste a Arcendo, gracias,

Anónimo dijo...

Lástima que tu poesía no pueda llegarles a las que estén en este mundo, las del otro estoy seguro de que se habrán puesto muy contentas, al saber que todavía hay alguien que recuerda su árduo trabajo.
Algunas caminaban descalzas por la carretera, portando en sus cabezas, sacas blancas con muchos kilos de ropa limpia y bien soleada, mientras nosotros nos desperezábamos arrebujados en las sábanas que ellas habían lavado días antes. ¡Mundo injusto y cruel¡
Pablo

Terly dijo...

Militos:
Querida amiga, sirva como continuación de mi poema, el comentario que sobre estas líneas hace mi hermano Pablo.
Aunque no haga muchos comentarios en LA HOJA DEL ARCE, estoy muy pendiente de todo lo que publica y sigo paso a paso la enfermedad de Arcendo.
El poema que le dejé de mi madre, creo que venía muy bien al caso.
Un beso.

Terly dijo...

Pablo:
He pensado muchas veces en la deuda impagable que tenemos, como sociedad, con aquellas mujeres, así como con los piconeros que desde el mismo pueblo traían hasta Cáceres en sus burros, con hielo en los caminos y antes del amanecer, el picón que serviría para encender los braseros de la ciudad que aliviarían el feroz frío de aquella época.
Hay trabajos que no se pueden pagar con dinero y, a modo indicativo mencionaría algunos más, como el minero, el labrador, el marino y pescador, etc... etc... ¡Como podemos quejarnos los que ejercemos o hemos ejercido un trabajo de despacho, sentados, con calefacción y descanso para el bocadillo! Esto deberían hacérselo mirar algunos sindicalistas a la hora de defender los intereses de unos y de otros.
Un abrazo.

cirugias plasticas dijo...

Que bello poema... mi abuela solia contarme de las lavanderas en el rio que con rocas le daban a la ropa para ablandar las manchas... me has transportado a unos recuerdos maravillosos de mi infancia.. Gracias!!
saludos

Terly dijo...

Cirijias Estéticas:
Esta es una imagen que yo tengo muy presente de mi niñez y no tengo palabras para agradecerles el duro trabajo que hacían para que otros pudiésemos dormir en sábanas limpias.
Gracias por tu presencia y un abrazo.