19 jul. 2011

HE SOÑADO...

De
Pedro Romero Mendoza
(Mi padre)
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HE SOÑADO... 
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He soñado que tú sólo vivías
del aire y de la luz en que te envuelves.
¡Qué sueño más extraño¡ me decías,
y me mirabas con tus ojos verdes.
Y es que un sueño mi vida siempre ha sido,
un sueño que comienza y nunca acaba;
un ver o un desear lo que no tienes
¡Oh dulce sueño mío¡
que no acerté a decir con las palabras.
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Pedro R.M...

10 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Qué bien se entienden algunas inclinaciones.
Qué orgullo para un hijo poeta que su padre le haya precedido en este afán.

Terly dijo...

Amando:
Que de un poeta como tú nazcan estas palabras, hace que aún me sienta más orgulloso de mi ascendencia.
Qué poco tiempo tuvimos para conocernos en Lérida, espero una segunda ocasión más pausada.
Gracias por tu visita y abrazos.

María Bote dijo...

Bellísimo y excelente poema, amigo Terly. Gracias por compartirlo.

Un placer volver a visitarte.

Besos. María

Terly dijo...

María Bote:
Qué alegría verde de nuevo por aquí, querida paisana, no sabes lo mucho que agradezco tu visita y comentario.
Mañana, con calma (es casi la una de la madrugada) pasaré a visitarte.
Un beso.

JUAN dijo...

¡Qué bellos son el poema y el lienzo que lo ilustra!
Qué suerte haber tenido tales maestros. Un abrazo, amigo

Terly dijo...

JUAN:
Un abrazo también para ti y mi agradecimiento por tu visita y comentario.

José Antonio del Pozo dijo...

Ese acariciar las palabras, que envuelvan en su textura suave la figura evocada. Muy bueno, Terly
Saludos blogueros

Terly dijo...

José Antonio:
Mis saludos y mi agradecimiento por visita y comentario.
Abrazos.

Sergio dijo...

He aquí la muestra de que menos palabra no significa menos sentido o calidad, pues este poema esta cargado de sentido y también se caracteriza por su brevedad. Me ha encantado.

Saludos, un beso.

Terly dijo...

Sergio:
Gracias por tu visita y comentario.
He ido a leerte en tu blog y no me ha permitido el sistema publicar en él un comentario.
Desde aquí te dejo uno de los pensamiento en un libro de mi padre:
"Llora, llora sin miedo, las ládrimas están hecha de la esencia más noble de nuestro ser"
Sí, los hombres también lloramos y la muerte de un ser querido es una razón más que justificada para hacerlo.
Un abrazo.