ANTES, MUCHO
ANTES
Antes de que
existieran las distancias,
antes de que brillaran los cometas,
antes de hacerse líquidas las aguas,
o de que el mar las recogiera,
antes de que el fuego fuera fuego,
sin una sola chispa, solo piedra,
antes de que el alba con su luz
alumbrara el verde en las praderas,
derramara su poder sobre las sombras
o ejerciera de musa en los poetas,
antes de que los lagos cristalinos
fueran espejo de la luna y las estrellas,
de que las hojas del naranjo o de la jara,
con brillos de la más limpia patena,
prestaran su color de verde fuego
a los míticos ojos de Minerva,
antes, mucho antes que el suspiro
naciera de nostalgias y de ausencias,
antes del todo o parte de la nada,
ya existía el amor con su grandeza.
antes de que brillaran los cometas,
antes de hacerse líquidas las aguas,
o de que el mar las recogiera,
antes de que el fuego fuera fuego,
sin una sola chispa, solo piedra,
antes de que el alba con su luz
alumbrara el verde en las praderas,
derramara su poder sobre las sombras
o ejerciera de musa en los poetas,
antes de que los lagos cristalinos
fueran espejo de la luna y las estrellas,
de que las hojas del naranjo o de la jara,
con brillos de la más limpia patena,
prestaran su color de verde fuego
a los míticos ojos de Minerva,
antes, mucho antes que el suspiro
naciera de nostalgias y de ausencias,
antes del todo o parte de la nada,
ya existía el amor con su grandeza.
JJRME
(Terly)
3 comentarios:
Buen poema, amigo Terly. Con tus versos nos tienes bien acostumbrados, gracias.
Francesc Cornadó
Amigo Francesc, no sabes lo mucho que te agradezco tu afectuoso comentario, aquí, en los blogs, ya nos hemos acostumbrado a que quien lee pase de puntillas.
Me he asociado al Laberinto, a ver si así me animo a asistir con más frecuencia a las tertulias del Ateneo que, por tener que bajar de Sant Cugat, a veces siento un poco de pereza.
Un abrazo.
Me alegra que nos podamos ver más a menudo.
Saludos
Francesc Cornadó
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