12 jun. 2008

AL AMANECER



AL AMANECER



Quisiera regar eternamente

el frondoso árbol de mis sueños

y que el viento acaricie sus hojas

suavemente al amanecer…



Quisiera saciar toda mi sed,

en en el manantial de los deseos

y que el frescor de sus limpias aguas

calme mi fuego al amanecer...



Quisiera apagar las estrellas,

encender la noche con tus ojos,

que el radiante sol de tus cabellos

me despierte al amanecer...



Quisiera, en fin, cultivar la tierra,

recoger los frutos de tu huerto,

aquellos que me ofrezca tu cuerpo,

sembrándolo de besos al amanecer…

Terly
Copyright, Terly ©

10 comentarios:

Shikilla dijo...

Un homenaje romántico a los frutos del huerto amado, propio de almas sensibles como la tuya, Terly.

Un abrazo

Pedro dijo...

Bellas palabras, bellos versos, bellas intenciones y bello amanecer.
¡Lo has "bordao" Terly...!

Militos dijo...

gracias a Dios que existen amaneceres tan hermosos como el que pintas con las palabras de tu verso. Y gracias a tí por dibujárlos.
Un abrazo

ARCENDO dijo...

Preciosa poesía. Me alegro de tu vuelta, y te agradezco tu apoyo. Saludos.

Aguijón dijo...

Muy bonito y bienvenido...
Abrazos,

Anónimo dijo...

¿En dónde tenías guardado tanto lirismo, hermano?
¡Bravo¡
Simbad

Mar y ella dijo...

Gracias por tu vista,y tus palabras que me han traido como un imán a ti....para deleitarme con estos versos.....Amenazo con volver,me aguantas??
Saludos de desde Chile
Mariella

Álvaro Ortega dijo...

El amanecer es hermoso, y sobre todo, el alba.

Precioso poema, sí señor. ;-)
Un Saludo terly.

Natalia Pastor dijo...

Cada vez que amanece, amanecen todas las ilusiones y los sueños con el nuevo dia.
Un poema precioso.

Terly dijo...

Shikilla:
Deliciosos frutos cuando con anterioridad se ha regado.

Pedro:
Desde luego, las intenciones no eran malas.

Militos:
Dios siempre te premia con bellos amaneceres, pero tienes que merecerlos.

Arcendo:
Me alegro yo de poder estar de nuevo con todos vosotros.

Aguijón:
Bien hallado y gracias.

Simbad:
Con qué buenos ojos me miras (o me lees)

Mar y Ella
Bien venida a esta tu casa. Desde luego que te aguantaré. ¿Me aguantarás tú?

Alvaro Ortega:
Me alegro de que te guste. Gracias.

Natalia Pastor:
La mente es una fuente inagotable de sueños. Si el sueño es despierto, puedes adaptarlo a tus exigencias.