11 jun. 2008

MIENTRAS LAS NIÑAS CANTAN


MIENTRAS LAS NIÑAS CANTAN
Poesía dedicada por mi madre a la suya (Tuvo una hermana que se hizo monja)

Una tarde de verano
sol ardiente campos secos;
cantan alegres los mirlos
en los árboles del huerto.
Una tarde de verano…
¡Vase la niña al convento¡
en su habitación de virgen,
sobre el blanquísimo lecho
ordenando está sus ropas
y repartiendo recuerdos.
Sus tres hermanas la miran
con tristeza y en silencio.
Se oye una rueda de niñas
cantando alegre a lo lejos:
“Una tarde de verano
me sacaron de paseo
y al revolver una esquina
había un convento abierto"
Va entregando a sus hermanas,
como haciendo testamento,
sus collares, sus pendientes,
los anillos de sus dedos…
mientras la rueda de niñas
cantan y cantan en el paseo:
“Salieron todas las monjas,
todas vestidas de negro”…
Ella, por última vez
se está mirando al espejo:
La dulzura de su rostro
y la esbeltez de su cuerpo,
mientras peina con cuidado
su hermosa mata de pelo.
La campana de la torre
anunciando está un entierro
y en tanto cantan y cantan
las niñas en el paseo:
“Pendientes de mis orejas
anillitos de mis dedos…
¡Lo que más sentía yo
era mi mata de pelo¡"
”A la hermana más pequeña
se le ha escapado del pecho
un sollozo que le ahogaba...
¡Y no pudo contenerlo¡

Salieron todas las monjas,
todas vestidas de negro,
cogiéndola dulcemente,…
¡La entraron en el convento¡
Una tarde de verano,
sol ardiente, campos secos,
un corazón varonil
de angustia se está muriendo
y en tanto…¡cantan y cantan
las niñas en el paseo¡
Mi madre Eladia M-E. A.

4 comentarios:

Militos dijo...

Terly:¡Qué bonito!. Esto si que me ha hecho volver al pasado.Cómo se entrevé el alma de tu madre en cada poema. ¿Era ella la pequeña de las hermanas?.
Gracias por hacernos disfrutar tánto, al menos a mí.
Un abrazo

Álianar dijo...

Un poema precioso que me hace ver a las hermanas y las monjas tan claramente como el dolor de la despedida, estoy con los examenes de universidad que no puedo ni respirar, aunque siempre busco un momentillo para este estupendo blog.
Saludos Terly! ^^

Shikilla dijo...

Toda una historia narrada en un poema, se puede ver la escena de la novicia repartiendo las cosas entre sus hermanas que con las caras tristes recogen de sus manos ese testamento en vida.

Es precioso, Terly, me ha gustado mucho.

Un beso

Terly dijo...

No, Militos, no era ella la pequeña, ella era sobrina de la pequeña, pero si es verdad que en estos versos hace notar su sensibilidad.

Álianar:
Te agradezco tu visita y tu comentario máxime estando de exámenes, pero recuerda, lo primero, es lo primero.
Un beso.

Shikilla:
Es verdad que debe ser muy triste para todos los familiares más cercanos, más aún sabiendo que entraba en un convento de clausura y que nunca volvió a salir de él.