26 may. 2008

DULCE ES TU NOMBRE, MARIA



Está finalizando el mes de Mayo, mes en el que como decía Icue en unos de sus post, los cristianos manifestamos de mil maneras nuestro amor a la Santísima Virgen. No quiero que termine este mes sin publicar, como le dije a él en su día, un poema de mi madre dedicado a la Virgen de la Montaña de Cáceres.


DULCE ES TU NOMBRE, MARIA
A la Santísima Virgen de la Montaña, patrona de Cáceres


He cogido en mis brazos al hijo que alegra mi vida
y he llamado quedito a la puerta de su alma dormida.

¡Cuántas veces después dulcemente llamé con empeño,
despertando la idea de Dios en el hijo pequeño¡
Sus chiquitas y cálidas manos, junté con ternura,
y una ingenua oración, de sus labios, brotó lenta y pura.
Y le hablé con amor, de aquel Niño nacido entre hielos,
que, además de ser niño como él ¡era el Rey de los Cielos¡
¡Niño y Dios¡ ¡Oh, portento de amor hacia el hombre perdido¡
por salvarle, a sufrir con el hombre su Dios ha venido.
Y este Dios tan chiquito, entre pajas, ¡qué frío sentía¡
mas le daba calor en su pecho la Virgen María.
¡Con qué unción, oh Señora, pronuncia mi lengua tu nombre¡
¡A la par que eres Madre de Dios eres Madre del hombre¡
He cogido en mis brazos al hijo que alegra mi vida
y he llamado quedito a la puerta de su alma dormida.

¡Cuan ajeno estará de las penas que acechan su suerte¡
no conoce del mundo los males ,ni ha visto la muerte.
Nada sabe de injustas palabras; del pérfido amigo;
del dolor que la odiosa calumnia trae siempre consigo.
Al correr de los años fugaces sabrá que en la tierra
hay un mal de los males que todos llamamos ¡la guerra¡
Pero Tú eres la paz Madre mía y a Ti le confío.
Eres faro en la noche cerrada que orienta al navío,
la palmera que grácil ofrece sombra en el desierto,
suave mano que riega materna la flor de mi huerto.

He cogido en mis brazos al hijo que alegra mi vida
y he llamado quedito a la puerta de su alma dormida.

Si cerramos los ojos cegados, por tu refulgencia,
como un ascua apareces de súbito en nuestra conciencia.
Sol ardiente que inflamas el alma de amores divinos,
blanca estrella que alumbras piadosa los negros caminos.
De Jesús las hermosas palabras de amor y armonía
olvidaron tan pronto los hombres ¡oh Virgen María¡
El amor ¡dulce amor que Jesús predicó con su muerte¡
¿Por qué el hombre infeliz ¡ay dolor¡ olvidó de tal suerte?
¡Sólo Tú, sólo Tú, la escogida del Rey de los Cielos,
ofreciste a Jesús con ternura mil dulces consuelos¡
Como Madre del género humano, también lo eres mía
y del hijo que aprende en mis brazos tu nombre ¡María¡
¡Dulce nombre que hoy dicen sus labios con tanta inocencia,
cuántas veces habrá de invocarlo pidiendo clemencia¡
Si algún día le falto en la tierra, que mire hacia el cielo
y al nombrarte como hoy Madre mía, sé Tú su consuelo.

He cogido en mis brazos al hijo que alegra mi vida
y he llamado quedito a la puerta de su alma dormida.
Suave aldaba es tu nombre ,María, con ella a su puerta
he llamado quedito, quedito…¡la tienes abierta!

Mii madre Eladia M-E A.

7 comentarios:

ARCENDO dijo...

Querido amigo, off topic, te diré que en mi blog te espera un merecido premio, cuando quieras te pasas a recogerlo, esta es su dirección:
http://arcendo.blogspot.com/2008/05/mirando-para-otro-lado-en-busca-de-paz.html
Saludos.

icue dijo...

gracias por esta magnifica entrada en pleno mes de Mayo
Un abrazo

Militos dijo...

Maravilloso Terly: he venido corriendo porque me esperaba algo así, ya te voy conociendo. Maravilloso, y más maravilloso esa manera de encomendaros a la Santísima Virgen desde chiquitos.
Sólo la maternidad de María puede cuidar de los hijos mejor que nosotras mismas. Mañana lo vuelvo a leer despacio, ya sabes que acabo de llegar de Alicante.
Me ha emocionado muchísimo. ¡que bien que te decidieras a tenet un blog!.
Saludos

Natalia Pastor dijo...

Que maravilla Terly.
Me he emocionado leyéndolo.
Muchísimas gracias,querido amigo.

Terly dijo...

Arcendo:
Gracias por tu premio. Tan pronto como me sea posible cumpliré con mis obligaciones de premiado.
De nuevo gracias y un abrazo.

Icue:
Gracias a ti por visitarme. No tendría ningún sentido este blog sin vuestras cariñosas visitas.

Militos:
No sabes cuanto me alegra que te haya gustado. En mi opinión lo escribió una madre con gran sensibilidad para que pudieran leerlo otras madres con su misma sensibilidad, y tú la tienes. Puedes volver cuando gustes que sabes eres bien recibida.

Natalia Pastor:
Creo que no eres madre pero tienes la misma sensibilidad que si lo fueras y a mi me emociona el hecho de que a ti te haya emocionado.

Un cariñoso abrazo para todos.

Shikilla dijo...

¡Qué ternura en las palabras! Las madres tenemos algo en común y es esa dulzura con la que nombramos a nuestros hijos, transformada a veces en diminutivos cariñosos. Me ha hecho gracia la palabra "quedito" que denota ese cuidado que una madre pone en todo lo relativo a sus hijos.

Tu madre tenía razón, el dulce nombre de María es una aldaba suave pero eficaz para llamar a los corazones.

Un abrazo

Terly dijo...

Shikilla:
No me cabe la menor duda. Las madres, para los hijos, sois como la miel, dulce...dulce...
Un abrazo.