17 may. 2008

"EL NENE"




Hoy recibo de mi hermano este mail adjuntándome una de sus colaboraciones.
Como hermano menor, obediente, y que desea que su hermano siga colaborando en su blog, voy a publicarla a continuación, pero no sin antes hacer algunas aclaraciones:
-Tengo unos hermanos que me quieren y a los que desde aquí agradezco todo su cariño.
-Me da una enorme vergüenza todo lo que en esta colaboración se dice-
-No es cierto más de la mitad de las cosas que se comentan.
-Estas cosas que aquí se dicen solo se suelen expresar cuando uno se ha ido ya para “el otro barrio” y yo estoy vivito y coleando.
-Estoy completamente seguro de que todo esto ha sido un sueño de mi hermano mientras dormía en blanquísimas y frescas sábanas de hilo de Escocia.
Dicho todo esto, ahí van su mail y su colaboración y…”Amén” o como se dice en italiano “Cosí sia”.

“Hola Terly:
Te adjunto una colaboración que como hermano mayor, te ordeno la cuelgues en tu blog.
Un abrazo
Pablo”

EL “NENE”

El “Nene” era y sigue siendo mi hermano menor. Si ahora tiene la bondad del adulto, en su niñez, esa bondad tenía el valor añadido de su inocencia, aquella maravillosa inocencia, de la que los hermanos mayores a veces abusábamos. Cualquiera que viera alguna fotografía de él en su niñez, sin más diría: ¡pero qué cara de bueno tiene este muchacho¡
Si había que echar en el último instante al correo la carta para la novia, el “Nene” salía con la misiva corriendo hacia la estación de ferrocarril con objeto de depositarla en el vagón correo, aunque fueran las once de la noche y cayeran chuzos de punta.
Si había que comprar cigarrillos, el “Nene” jamás decía que no a una salida nocturna al quiosco más cercano.
Si había que coger el pan, las cartas, el periódico o solicitar su ayuda para arreglar cualquier desafuero cometido por éste su cuarto hermano, el “Nene” siempre estaba dispuesto, ofreciendo además su inolvidable sonrisa al : “sí, voy”.
Sus amigos lo bautizaron con un sobrenombre, que hacia justicia a su eterna disponibilidad: “chico dónde vas”.

El “Nene” más tarde se convirtió en Juanjo o Cuanco como le llama su mujer italiana de raza, aflorando en él, además de su carácter bondadoso, su laboriosidad, su honestidad, su capacidad de sufrimiento ante el dolor físico que a veces le martiriza y del que no hace participe a nadie. Sensible como poeta y romántico donde los haya,-hipnotizaba a las extranjeras con la guitarra-, esplendido con quienes le rodean, y no digo buena persona, porque hoy en día es sinónimo de ser tolerante en demasía, pero a pesar de ello, también es buena persona.
En su época laboral demostró entre otras muchas virtudes, su sensibilidad en el trato negociador con los trabajadores y sus familias ante despidos dolorosos que le obligaban a ejecutar sus principales, siendo persona sumamente querida por aquellos.
Dios que es infinitamente sabio, le ha premiado en la tierra con muchas cosas, entre ellas su mujer, sus hijas y nietos, además con un incombustible yerno, capaz de agotar a todos con su perseverancia ante cualesquiera cosas que inicie. Se le puede perdonar todo, aunque difícilmente uno encuentra algo que reprocharle jamás; por mi parte lo único que no soporto de él, es que a su edad, no le haya salido ni una sola cana.

10 comentarios:

Pedro dijo...

Soy hermano mayor y como hermano mayor puedo asegurar que:
¡Los hermanos mayores SIEMPRE tenemos razón...!
Así que ¡CHITÓN!
Un abrazo.

Pd/ ¿No tienes ni una cana...?
¡Mira, eso sí me molesta...!

Aguijón dijo...

Yo también soy hermano mayor y coincido con Pedro.
Lo que peor llevo es que creo, por lo que comentas en tu blog, que nos llevamos algunos años y yo ya tengo alguna cana... snifff.
Te he puesto un Meme para que trabajes que me he fijado que ayer te costó mucho poner este post... así que, a trabajar.
Saludos,

Natalia Pastor dijo...

Yo también soy hermana mayor, y coincido en todo lo que expones Terly.
(Eso si,sin las canas de Aguijón,jajaj)

Shikilla dijo...

Pues esto parece el foro de "hermanos mayores", porque aquí se presenta otra hermana mayor y, además, mi hermano pequeño se llama también Pablo.

Segunda parte, canas, me encantaría decir que no tengo ninguna, alguna hay, pero como soy morena, las que tengo las tengo controladas, si se esconden, las veo enseguida, pero me encantaría ser abuela y no tener ninguna, como tú.

Besos

Terly dijo...

Queridos hermanos y hermanas mayores:
Os agradezco mucho los comentarios a esta entrada que hubiera preferido no publicar, pero ahora me alegro de haberlo hecho ya que me ha permitido identificaros como mis hermanos mayores y porque a decir verdad no pensé que fuera a producir ningún comentario.
Un fuerte abrazo para todos, incluido mi hermanos mayor Pablo.

Clave de Sol dijo...

Hola Terly,
me ha encantado la entrada que tu hermano Pablo te ha obligado a publicar. Me alegro de que la hayas publicado.
En pocas palabras...se ve que como ya veniamos comprobando desde que te conocimos por el blog...que eres un trozo de pan.
Para romperos la estadística... yo soy la hermana pequeña...y....¡¡hay que ver como nos explotan los hermanos mayores!!
Eso sí...me han salido 2 canas...las tengo contadas.
Saludos

Terly dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Terly dijo...

Hola Clave de Sol:
Eres muy generosa en tu comentario, pero te aseguro que no es oro todo lo que reluce.
El hecho de que te exploten tus hermanos mayores no es malo del todo, ya ves luego que cosas bonitas te dicen, y en cuanto a las canas, te diré que casi es bonito porque dan personalidad, yo he estado tentado en algunas ocasiones de pintármelas.
Un abrazo.

Militos dijo...

Me estais armando un lío. ¿Quienes son de verdad y quienes postizos?. Lo que se nota es que tus hermanos se sienten en deuda contigo. No se puede ser tan bueno Terly que luego te sacan los colores con los piropos.
Y lo de las canas no tiene mérito, Sofia Loren no tiene ni una.
En serio estoy encantada de tener un amigo con esas referencias.
¿Se te puede mandar a algun recado?
Un abrazo

Terly dijo...

Hola Militos:
Pito, pito, gorgorito... O, adivina adivinanza...
La verdad es que empiezo a consideraros a todos mis hermanos por lo bien que me tratáis, pero, en este blog, de sangre, solo tengo uno, Pablo.
En cuanto a las canas, es verdad que no tiene ningún merito personal, pero os diré que mi abuelo murió a los 95 años, con el pelo que le llegaba a las cejas y sin una cana. Pero no os preocupéis que yo espero que a los 120 años empiecen a salirme algunas.
Y para contestarte a todo, te diré que pruebes a enviarme al banco a cobrar una quiniela de 15 resultados y después hablamos, (o no)
Un fuerte abrazo.