19 abr. 2008

POEMA DEL CIEGO






Como ya anuncié en una de mis anteriores entradas, transcribo a continuación una poesía de mi madre esperando que os llegue al fondo de vuestros sentimientos al igual que llega al fondo de los mios.




Sus manos finas, breves, inquietas, temblorosas,
buscaban el contorno, la forma de las cosas.
-¿Cómo será este libro? ¡Quién pudiera leerlo!
Tendrá hermosas estampas, mas nunca podré verlo.
E invade su alma ingenua vaga melancolía,
porque en su larga noche nunca amanece el día.
Inconsciente, un suspiro se le escapa al pequeño.
Es que en sus manos tiene ¡un avión de ensueños!...
-¿Cómo es este juguete? Contesta madre mía.
-Yo no sé, hijo del alma... ¿Cómo te explicaría?...
Tiene de ave la forma. Tal vez de mariposa.
Y en sus brazos al hijo acoge cariñosa.
Mientas el niño ciego su rostro acariciaba:
¿Cómo será mi madre? -en su interior pensaba-.
Y una voz misteriosa le decía
con cruel ironía:
¡Sufre del destino los antojos,
que no se hizo la luz para tus ojos!


Camina lentamente del brazo de su amada.
¿Que mejor lazarillo tuvo nunca el amor?
Y aunque sus ojos claros miran sin ver las cosas,
va sintiendo el paisaje que tiene alrededor:
El dosel que formaba la frondosa arboleda;
el verdor de los campos, salpicados de flores;
la alegría del sol que brilla deslumbrante,
que todo lo embellece con sus rojos fulgores.
Y allí lejos..., muy lejos, velados por la bruma,
horizontes lejanos de contornos inciertos,
y a su lado...unos ojos que quisieran dar vida
inundando de luz sus pobres ojos muertos.
Y una voz misteriosa repetía
con cruel ironía:
¡Sufre de tu destino los antojos,
que no se hizo la luz para tus ojos!



Torpes los movimientos, la piel rugosa y fría,
junto al fuego, el anciano, la madeja deslía
de sus gratos recuerdos y dulces emociones.
¡Recordar..., es la vida de viejos corazones!
Aquel juguete nuevo de construcción extraña;
Aquel amor inmenso que amante le acompaña
a través de la vida y hasta la misma muerte.
(Qué´sólo les separa por ser esta más fuerte!)
Privado desde niño de la luz de sus ojos
nunca pudo admirar los bellos labios rojos,
ni el oro del cabello de la mujer amada,
ni ofrecerle alma y vida sólo en una mirada...
No vio salir el sol en mañanas radiantes ,
ni contempló la noche de estrellas rutilantes.
Flores, pájaros, nubes, todo cuanto en la vida
es admirable y sumo y a extasiarse convida;
ni los lagos tranquilos, ni la mar encrespada,
sus pupilas serenas ¡no gozaron de nada,!...
y una voz celestial le repetía
en su triste agonía:
"No temas del destino los antojos,
porque la luz de Dios
llenará de fulgor la noche de tus ojos!"

Mi madre Eladia M-E. A

9 comentarios:

Pedro dijo...

Bello poema Terly, a tu madre, le hubiese encantado vivir en nuestros días. Mi padre, que aún vive g.a.D. me dice muchas veces que le hubiese gustado disponer de Internet, por todo lo que conlleva, pero que ya no se encuentra capacitado para ello (no tiene riego suficiente en el cerebro, debido a dos infartos)y escucha maravillado cuando le cuento la forma que tenemos de comunicarnos.

Pedro dijo...

¡Por cierto Terly! No sé si eres un adelantado de tu tiempo o te has quedado atrasado para los tiempos que corren.
¿Te has dado cuenta de la hora que tienes, al final de los comentarios...?
No me preguntes dónde se corrige, porque soy un perfecto ignorante informático, pero debe ser en configuración o en el diseño del blog.
¡Hala, sufre y apáñatelas...ja,ja,ja..! Un abrazo y buen domingo.

Terly dijo...

No te quepa la menor duda, Pedo, hubiese disfrutado una barbaridad. Le encantaba comunicarse y era felicísima cuando estaba rodeada de gente, sobre todo de jóvenes, le gustaba decir que su espíritu se había quedado muy atrasado ya que se sentía como una niña.
En cuanto a los tiempos,...ni adelantado ni atrasado, un verdadero zoquete informático. Rezaré algo a Santa Tecla para que me ayude a corregirlo y sino...paciencia.

Pedro dijo...

¡"Ya está, ya está..."
Accedes a tu blog como si fueras (o fueses)a escribir algo.
Pinchas en configuración.
Pinchas formato.
Pones la hora que te... aparezca en el reloj de pulsera que llevas en la muñeca...(¡qué te habías pensado...!)
La guardas cuidadosamente y...
¡Tachán! ¡Yastá!
Y si me das tus señas de correo electrónico, no tendré que volver a escribir estas "chorradillas" en los comentarios del blog.
pmontorob@hotmail.com

Natalia Pastor dijo...

Un poema maravilloso,Terly.
("¡Recordar..., es la vida de viejos corazones!
Aquel juguete nuevo de construcción extraña;
Aquel amor inmenso que amante le acompaña
a través de la vida y hasta la misma muerte." Me encanta este verso.)

Terly dijo...

Pedro:
Eres la bomba. Creo que está resuelto. He dicho "tachannn..."
y no sé como pero se ha arreglado solo.

Terly dijo...

Natalia:
Mil gracias por tu bello comentario.
Estoy enganchado a tu blog y te leo con frecuencia.
Me gusta y te felicito.

Shikilla dijo...

Precioso poema, qué sensibilidad y qué empatía la de tu madre para ponerse en el lugar del ciego y transmitir esos sentimientos de verse privado de la luz.

Desde luego la Poesía tiene significado al leer versos como los que escribía tu madre. Desconozco si están o no publicados, si se recogieron en algún libro, pero deberían estarlo, son poemas que no te dejan indiferente. Me ha llegado a emoionar, me encanta.

Sería una aportación muy valiosa a la Poesía si se publicaran, de no estarlo ya.

Un abrazo

Terly dijo...

Gracias Shikilla, pero para sensibilidad la tuya. ¡Qué bonito poema "Ese adiós"
Mi madre publicó un pequeño poemario íntimos practicamente para la familia y amistades pero no para comercializarlo.
Me alegro que te guste este poema. Seguiré publicando más de ella porque la verdad es que tenía una sensibilidad especial y quiero compartirla.