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Esta noche apacible de Sábado septiembrero, me he asomado al jardín de mi casa con la intención de platearme con la luna y, ¡oh amargura, pesadumbre y desconsuelo! me he encontrado con una noche oscura, cerrada por nubes negras, ¿y la luna?, tras bambalinas. He decidido no quedarme sin luna y he recurrido a Ludwig van Beethoven quien como el que tiene su alma en su almario, él siempre tiene su luna en su lunario. La he buscado en You Tube y aquí os la he traído para compartirla con todos vosotros, queridos amigos míos, disfrutar de ella y platearos junto a mí.
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